San juan newspaper english: The San Juan Daily Star | Puerto Rico

Lea The Rum Diary en l√≠nea en su totalidad ūüďĖ ‚ÄĒ Hunter S. Thompson ‚ÄĒ MyBook.

Dedicado a Heidi Opheim, Marysew Rude y Dana Kennedy

Mi jinete de ojos claros,
¬ŅQu√© te pas√≥ ayer?
Te compré ropa nueva,
No dejaba de preguntarme: ¬Ņcu√°ndo volver√°s?
Tu bahía ya está aquí; silla escarlata.
“De la sangre”, sugirieron los familiares.
Creí: no hay nadie en todo el mundo
No hay nadie que sea m√°s fuerte que t√ļ.

Black Eileen O’Connell, 1773

Hunter S. Thompson

The Rum Diary

Traducción al inglés

9 0003 Reimpreso con permiso de The Estate of Hunter S. Thompson y The Wylie Agency (Reino Unido) ) ltd.

Los derechos exclusivos para publicar el libro en ruso pertenecen a AST Publishers.

Se prohíbe cualquier uso del material de este libro, en su totalidad o en parte, sin el permiso del titular de los derechos de autor.

© El estado de Hunter S. Thompson, 1998

San Juan, invierno de 1958

A principios de los a√Īos cincuenta, cuando San Juan se estaba convirtiendo en una ciudad tur√≠stica, un ex jockey llamado Al Arbonito construy√≥ un bar en el patio trasero de su casa en Caye O’Leary. Lo llam√≥ “Scarlet Yard” y colg√≥ un letrero sobre la entrada principal, con una flecha que se√Īalaba el pasaje al patio [1] entre dos chozas en ruinas. Al principio s√≥lo vend√≠a cerveza, a veinte centavos la botella, y ron: diez centavos [2] para un trago, o de cinco si est√° en hielo. Unos meses despu√©s, comenz√≥ a servir hamburguesas, que √©l mismo preparaba.

Era un lugar acogedor para beber, especialmente en las ma√Īanas, cuando el sol a√ļn es fresco y una niebla salobre se arrastra desde el oc√©ano, dando al aire un sabor vigorizante y saludable, que durante las cortas horas de la madrugada mantuvo su propio contra el sofocante calor de la f√°brica de explotaci√≥n que tom√≥ Sun al mediod√≠a -Juan en tenazas y se mantuvo durante horas despu√©s del anochecer.

Por la noche tambi√©n era agradable aqu√≠, aunque no tanto. A veces soplaba la brisa del mar y el bar sol√≠a estar bien ubicado debido a su excelente ubicaci√≥n: The Crimson Yard estaba en lo m√°s alto de Caye O’Leary, tan alto que si hubiera ventanas en las paredes del patio, se pod√≠a ver el toda la ciudad al pie. Sin embargo, la pared era s√≥lida y gruesa, por lo que todo lo que quedaba para mirar era el cielo y la arboleda de pl√°tanos.

Tiempo transcurrido; Al consigui√≥ una nueva caja registradora, luego compr√≥ mesas plegables de madera para el patio y finalmente mud√≥ a su familia de su casa en Caye O’Leary a la urbanizaci√≥n suburbana [3] cerca del aeropuerto. Contrat√≥ a un ni√Īo negro llamado Chimney Sweep para lavar platos, servir hamburguesas y, finalmente, aprender a cocinar.

Al convirti√≥ su antigua sala en una peque√Īa taberna con m√ļsica en vivo, y ten√≠a un pianista de Miami: un hombre delgado y de cara triste llamado Nelson Otto. El instrumento se coloc√≥ a medio camino entre la cocteler√≠a y el patio. Era un antiguo piano de cola de gabinete, pintado de gris claro y cubierto con un barniz especial de goma laca para protegerlo del aire salado, y los siete d√≠as de la semana, durante los doce meses del interminable verano caribe√Īo, Nelson Otto se sentaba al teclado, mezclando su propio sudor con laboriosos acordes su m√ļsica.

A la oficina de turismo le gusta hablar de los frescos vientos alisios que acarician las costas de Puerto Rico d√≠a y noche, todo el a√Īo, pero Nelson Otto, aparentemente, era el tipo de persona que los vientos alisios no pod√≠an alcanzar. Hora tras hora se sentaba en el aire cargado, tocando cadencias de un desgastado repertorio de blues y baladas sentimentales, mientras el sudor empapaba las axilas de sus coloridas sudaderas de algod√≥n y le goteaba por la barbilla. Honr√≥ al ‚Äúinfierno de mierda‚ÄĚ con poder y fuerza, pero con tal fervor y odio que a veces echaba a perder por completo el ambiente pac√≠fico de la instituci√≥n; la gente incluso se levant√≥ y fue al Flamboyant Lounge cercano, donde una botella de cerveza costaba sesenta centavos y un bistec a tres y medio.

Cuando un excomunista llamado Lotterman vino de Florida y comenz√≥ a publicar el San Juan Daily News, Scarlet Yard se convirti√≥ en un club de prensa en ingl√©s porque ninguno de los periodistas rodadores y so√Īadores que llegaron a trabajar para el nuevo peri√≥dico de Lotterman, no pod√≠a permitirse el lujo de sentarse en bares caros como el de Nueva York, que aparec√≠an aqu√≠ y all√° como setas de ne√≥n en la ciudad. Los reporteros y empleados del turno de d√≠a pululaban alrededor de las siete, y los midnighters, es decir, columnistas deportivos, editores y tip√≥grafos, sol√≠an llegar en masa.0025 [4] alrededor de las doce. A veces, Al ten√≠a citas, aunque en una noche normal cualquier chica parec√≠a rara y er√≥tica aqu√≠. Hab√≠a pocas mujeres blancas en San Juan; en su mayor parte eran turistas, prostitutas o azafatas. No es de extra√Īar que prefirieran el casino o el bar de la terraza del Hilton.

Quien no fue a trabajar en el Daily News: una audiencia variopinta, desde j√≥venes turcos salvajes que quer√≠an partir el mundo por la mitad y empezar de nuevo, hasta “negros” cansados ‚Äč‚Äčdel periodismo con barrigas cerveceras, que no quer√≠an nada m√°s que vivir los d√≠as de descanso en paz, hasta que una banda de psic√≥patas enloquecidos parti√≥ el mundo por la mitad.

Toda la paleta se representaba en sus rostros, desde los talentos genuinos y las almas m√°s honestas hasta los degenerados y perdedores sin remedio, apenas capaces de llenar de palabras una postal‚Ķ Hooligans tontos, delincuentes fugitivos y borrachos peligrosos; un cubano, ratero de poca monta, siempre con una pistola bajo el brazo; un abusador de ni√Īos mexicano demente; proxenetas, pederastas y otras √ļlceras -cuando no un chancro duro- en el cuerpo de la humanidad. Todos no duraron mucho hasta que ganaron su pasaje a√©reo y algunos tragos de alcohol encima.

Por otro lado, había gente como Tom Vanderwitz, que luego trabajó para el Washington Post y ganó un premio Pulitzer. Y luego estaba un hombre llamado Tyrrell, el actual editor del London Times, que trabajaba quince horas al día solo para evitar que el periódico muriera.

The Daily News ten√≠a tres a√Īos cuando aparec√≠ y Ed Lotterman estaba al borde de un ataque de nervios. Si escuchas sus declaraciones, puede parecer que se sienta en cada encrucijada y se ve a s√≠ mismo como una combinaci√≥n trina del Se√Īor Dios, el Sr. Pulitzer y el Ej√©rcito de Salvaci√≥n en una sola persona. A menudo dec√≠a que si todas esas personas que trabajaron para su peri√≥dico durante los √ļltimos a√Īos, un buen d√≠a, se presentaran ante el trono del Todopoderoso, es decir, si se pararan all√≠ y contaran la historia de sus vidas con todas las peculiaridades, cr√≠menes. y cambia de fase, entonces el Se√Īor mismo se habr√≠a arrancado la mitad de su cabello y se habr√≠a desmayado.

Por supuesto, Lotterman exager√≥; en su fil√≠pica, se olvid√≥ de las personas agradables y amables, y habl√≥ s√≥lo de aquellos a los que llam√≥ “cabezas de vino”. Sin embargo, no hab√≠a pocos de ellos, y eran una extra√Īa y violenta compa√Ī√≠a de gop. En el mejor de los casos, uno no pod√≠a confiar en ellos, y en el peor de los casos … Pero, ¬Ņqu√© puedo decir? Borrachos, sucios, y hay menos confianza que los provocadores de cabras. Aunque todav√≠a lograron mantener a flote el peri√≥dico; y en su tiempo libre, muchos de ellos mataban bebiendo en el Scarlet Yard.

Aullaban y refunfu√Īaban cuando Al – “en un ataque de codicia” seg√ļn sus detractores – subi√≥ el precio de la cerveza a una cuarta parte; y sigui√≥ lloriqueando hasta que se le ocurri√≥ colgar una lista de los precios de las bebidas alcoh√≥licas en el Caribbean Hilton. La lista de precios del competidor estaba garabateada con l√°piz negro y colgada a plena vista detr√°s de la barra.

Dado que el peri√≥dico funcionaba como una c√°mara de compensaci√≥n para todo escritorzuelo, desafortunado fot√≥grafo y estafador medio analfabeto abandonado por el destino en Puerto Rico, Al decidi√≥ extraer beneficios no muy obvios de esta l√≠nea de negocio. El caj√≥n debajo de la caja registradora estaba permanentemente lleno de facturas sin pagar y cartas de todo el mundo que promet√≠an “pagar la deuda en un futuro pr√≥ximo”. Los periodistas ambulantes son gente con errores y les encanta ‚Äúlanzar‚ÄĚ, adem√°s, una s√≥lida factura pendiente para las reuniones de bar puede parecer una carga de moda a los ojos de quienes viajan por este mundo inquieto.

Hab√≠a muchos compa√Īeros de copas en aquellos d√≠as. Tales conocidos no duraron mucho, pero la gente cay√≥ en masa. Los llamo periodistas errantes, porque no encuentro otro t√©rmino igualmente exitoso. Y cada uno de ellos es √ļnico a su manera. Pervertidos profesionales, aunque algunas de sus caracter√≠sticas eran comunes. Depend√≠an, principalmente por costumbre, de revistas y peri√≥dicos para la mayor parte de su sustento; sus vidas fueron “afiladas” por probabilidades dudosas y desplazamientos repentinos; y, sin embargo, no conoc√≠an la lealtad a ninguna bandera, y de todas las divisas valoraban s√≥lo la suerte y las conexiones.

Unos ten√≠an m√°s de periodista que de vagabundo, otros eran m√°s de vagabundos que de periodistas, pero todos -salvo contadas excepciones- trabajaban como aut√≥nomos, aut√≥nomos y casi “nuestros corresponsales en el extranjero” que, por una raz√≥n u otro, fueron encontrados a cierta distancia del establecimiento period√≠stico. No son los celosos p√°jaros carpinteros o los loros jingo√≠stas que llenaban el personal de los diarios y semanarios rutinarios del imperio Luce. 0025 [5] . No ese vuelo de p√°jaro.

En el refugio seguro de Puerto Rico, el personal del Daily News estaba lleno de una multitud de individuos n√≥madas y malhumorados. Se mov√≠an al azar, llevados por los vientos de rumores y coincidencias que barr√≠an Europa, Am√©rica Latina y el Lejano Oriente, en una palabra, dondequiera que hubiera peri√≥dicos en ingl√©s. Siempre estaban saltando de una publicaci√≥n a otra, constantemente manteniendo sus o√≠dos al tanto de la notoria “gran oportunidad”, un informe genial, o simplemente buscando una heredera rica o un lugar apetitoso con trabajo en el esp√≠ritu de “no golpea el acostado” – en el otro extremo del siguiente en el boleto a√©reo.

En cierto sentido, yo era uno de ellos: más competente y mentalmente más estable que muchos miembros de la hermandad de pandillas de periodistas; el desempleo rara vez cayó en mi suerte. A veces trabajaba para tres periódicos a la vez. anuncios de cropal para nuevos casinos y boleras; asesoró a un sindicato que organizaba peleas de gallos; aconsejó hasta la médula de sus huesos a un corrupto crítico gastronómico que cubría restaurantes de moda; le di información al fotógrafo del yate, el eterno sufridor de la brutalidad policial. .. La vida bullía, y yo estaba ávido de ella. Hice algunos amigos curiosos y dinero para seguir adelante y, en general, aprendí tanto sobre el mundo como nunca hubiera podido saber de otra manera.

Como la mayoría de las personas de mi entorno en ese momento, siempre estaba al acecho, en movimiento; un rebelde notable, a veces peleando hasta el punto de la estupidez. Nunca me tomé un descanso para pensar en ello, aunque por alguna razón creía en la corrección de mis instintos. Compartí el optimismo ocioso de que algunos de nosotros estábamos avanzando seriamente, que habíamos elegido un camino justo para nosotros y que los mejores de nosotros definitivamente cruzarían la cresta.

Al mismo tiempo, compart√≠ una oscura sospecha de que la vida que llev√°bamos era una completa desesperanza, que todos somos bufones y nos enga√Ī√°bamos con nuestra odisea sin sentido. S√≥lo la tensi√≥n incesante entre estos dos polos, por un lado, el idealismo inquieto y, por el otro, una premonici√≥n del inminente final fatal, me dio la fuerza para continuar.

Viaje por Latinoamérica. Nicaragua. San Juan del Sur

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6 al 20 de enero de 2013.

San Juan del Sur es un balneario local en Nicaragua, otro punto de nuestro viaje a Latinoam√©rica. Lo elegimos espec√≠ficamente para aprender espa√Īol, para combinar negocios con placer: estudio y mar‚Ķ

A trav√©s de una dif√≠cil selecci√≥n, se decidi√≥ parar en la escuela de Veronica (http://www.sjdsspanish.com), y creo que fue una buena elecci√≥n. Los profesores de la escuela son todos j√≥venes, m√°s o menos de nuestra edad, es decir, es m√°s f√°cil comunicarse con ellos sobre una variedad de temas. Adem√°s, el precio aqu√≠ era m√°s bajo que el resto. Tambi√©n es √≥ptimo para aprender a hospedarse con una familia nicarag√ľense local para poder practicar espa√Īol todo el d√≠a. Te proporcionan una habitaci√≥n y tres comidas al d√≠a. Nuestra caja (casa – casa) incluso ten√≠a wi-fi, lo cual era muy importante para nosotros. La anfitriona se llamaba Marta, tiene esposo, creo que 4 hijas, varios nietos… En general, para comunicarse con la familia, se necesita acomodar uno a la vez, sino nos basta hablar. As√≠ que no sali√≥ nada bueno, solo: ‚Äú¬°Buenos d√≠as/tardes/noches!‚ÄĚ, ‚Äú¬ŅA qu√© hora es el desayuno/almuerzo/cena?‚ÄĚ, ‚Äú¬°Hasta pronto!‚ÄĚ. B√°sicamente, nuestra comunicaci√≥n tuvo lugar en este sentido.

Nuestra habitaci√≥n estaba ubicada en el segundo piso de la casa, ten√≠amos llaves separadas de la puerta principal, en caso de que de repente fu√©ramos a discotecas. El agua de la ducha, por supuesto, es solo “normal”. Solo hay 2 enchufes, y ten√≠an una propiedad maravillosa para caerse de la pared. Y tambi√©n hab√≠a hormigas que m√°gicamente descubr√≠an dep√≥sitos de comida escondidos de forma insegura… En general, nada mal. No est√°bamos demasiado satisfechos con la falta de carne, pero lo compensamos en los numerosos caf√©s y restaurantes del pueblo. ¬ŅQu√© es lo que realmente quieres por $15 al d√≠a?

Tambi√©n hay un impuesto extra√Īo al pagar bienes y servicios con una tarjeta bancaria: inmediatamente agregan otro 5%. Aunque tanto tu banco como el banco local te cobrar√°n por retirar efectivo. Perder√°s de todos modos… Es imposible retirar m√°s de $400 o 10.000 c√≥rdobas en cajeros autom√°ticos a la vez, lo que tampoco es muy conveniente: se cobran comisiones por cada retiro.

Hay un pub irlandés al lado de la caja registradora, hay incluso un grifo de cerveza. Pero todavía no hay cerveza de barril. Y el próximo mes no se espera. En general, hay muchos cafés en la ciudad; es muy difícil quedarse con hambre. Los precios son más altos a lo largo del terraplén, más bajos en profundidad. Quieres pescado, quieres pulpo, quieres pollo. Para todos los gustos y colores.

¬°Lleg√≥ el 7 de enero, es el 1 de septiembre en nuestra escuela! Sin atuendos, flores y padres que llevan de la mano. Todo por ti mismo. La escuela est√° ubicada cerca del supermercado Pali, que est√° pr√°cticamente en las afueras de la ciudad. Est√° a 10 minutos a pie de nuestra taquilla. Los lunes, todos se conocen y encuentran maestros. El sistema es tal que cada semana de estudio cambian los profesores, a menos que pidas espec√≠ficamente dejar el primero. Los profesores aqu√≠ son en su mayor√≠a ni√Īas, pero tambi√©n hay 2 hombres j√≥venes. Pedimos de antemano por Maxim a alguien m√°s paciente, porque. Realmente no le gusta estudiar. Al final, consigui√≥ una chica llamada Sadie y yo una chica llamada Koni. El m√≠o era peque√Īo y con orejas, me recordaba mucho a Gadget de la caricatura Chip and Dale… En ese momento hab√≠a estudiantes de EE. UU., Alemania y nosotros de Rusia en la escuela. Charlar con todos los profesores es mucho, incluso m√°s de vida que de la lengua espa√Īola, que, en principio, tambi√©n es beneficiosa. En la primera lecci√≥n, me vi obligado a escribir una prueba, porque Ya he estudiado espa√Īol antes. Y all√° vamos‚Ķ

Todos los d√≠as de lunes a viernes de 8 a 12 vas a la escuela, hay un caf√© a las 10 am. Despu√©s del almuerzo, hay “actividades” – este es un tiempo de ocio conjunto con profesores y alumnos. Por ejemplo, excursiones a la playa, un paseo hasta la estatua de Cristo en la monta√Īa, clases de baile o de cocina. Los fines de semana hay viajes a otras ciudades, pero por dinero extra. Durante las ‚Äúactividades‚ÄĚ se supone que todos se comunican en espa√Īol, pero en realidad los alumnos charlan en ingl√©s, los profesores en espa√Īol, y nosotros, dos hayas aburridas, nos comunicamos en ruso hasta que alguien pregunta algo…

Video desde la plataforma de observación de la estatua de Cristo:

Durante la primera semana, nos preguntaron constantemente si todo nos conviene en nuestra taquilla. Nos quejamos de que no hab√≠a suficiente comida. Bueno, se ha vuelto m√°s: m√°s arroz, pl√°tanos, yuca … Pero no carne. Bueno esta bien.

Una vez nos llevaron a todos (estudiantes de la ma√Īana y de la tarde) a una playa lejana en bote, hermosa, pero aburrida. En general, la gente prefiere estudiar en la escuela en el primer turno. As√≠ que al menos queda tiempo para algo, de lo contrario te quedar√°s dormido todo el d√≠a. En general, nos ped√≠an mucho en casa. Ten√≠a que sentarme para las lecciones despu√©s de la playa, pero realmente no quer√≠a.

Nunca fuimos a clases de baile o cocina, aunque probablemente no me importaría cocinar algo. Y come. Incluso un mono en una barbacoa. Koni y yo hablamos mucho de varios temas, y ella me dijo que aquí en Nicaragua comen armadillos e iguanas, rara vez. Los cocodrilos y las tortugas no se pueden capturar, aunque antes, cuando había muchas tortugas, era posible comer con seguridad tanto la carne como los huevos de tortuga.

La situación política en Nicaragua es regular. Anteriormente, aquí gobernó un dictador, Daniel Ortega, del partido sandinista. Gracias a él, en un momento las fronteras del país estaban cerradas y la gente recibía alimentos en tarjetas todas las semanas. Entonces, de alguna manera milagrosa, una mujer del Partido Liberal ganó la elección, lo que abrió las fronteras, levantó la economía y en general hizo muchas cosas buenas, y finalmente firmó una ley que prohibía la reelección de la misma persona para el cargo. segundo cargo presidencial.

Despu√©s de ella, hubo varios liberales m√°s que gobernaron con menos √©xito. Uno hizo mucho, pero tambi√©n rob√≥ mucho, el segundo rob√≥ la misma cantidad, pero hizo a√ļn menos. Luego, el grupo se dividi√≥ por completo, y ahora en el trono nuevamente: ¬°tra-ta-ta-ta! ‚ÄĒDaniel Ortega. Y antes que nada anul√≥ la ley de prohibici√≥n de reelecci√≥n… Ahora, en la mejor tradici√≥n, los que pertenecen al partido sandinista tienen todo tipo de privilegios, y los que no tienen la culpa. El partido sandinista atrae con fuerza y ‚Äč‚Äčfuerza a j√≥venes que no han pasado por malos momentos, realizando diversas fiestas con licores gratis y otras alegr√≠as. Se est√°n realizando…

San Juan del Sur tiene varias playas. Hay una playa en la ciudad, pero de alguna manera es aburrida, prácticamente no hay olas. Pero la playa de Maderas es buena. Se puede llegar en camión desde el hotel Casa Oro, cuesta 5 dolares ida y vuelta. Es necesario apuntarse con cierta antelación, de lo contrario puede que no haya plazas. La playa de Maderas es la más adecuada para el surf: hay clases, alquiler de tablas y buenas olas. También hay albergues y cafés. Hay otra playa para surfistas, pero no hay infraestructura. El agua del océano en la zona de San Juan del Sur es bastante fresca, no como en Costa Rica en Dominical o Manuel Antonio.

Elegimos un domingo para clases de surf en la playa de Maderas. Estuvimos de acuerdo con el joven, tomamos las tablas. Primero, 10 minutos de entrenamiento en la arena, c√≥mo nadar, c√≥mo levantarse, etc., ¬°y luego inmediatamente al mar! Como resultado, tenemos: si un tipo empuja tu tabla, entonces es realmente posible pararse y sostenerla durante alg√ļn tiempo, pero con “agarrar la ola” de forma independiente, suceden pocas cosas. Adem√°s, me golpearon las rodillas, me arrancaron la piel del est√≥mago (¬°por eso los surfistas usan camisetas!) y los pies, se bebieron varios litros de agua de mar y se hicieron numerosos enjuagues de la nasofaringe, que curan el cuerpo. Bueno, peque√Īas cosas: dolores musculares, ligamentos tirados y p√©rdida de entusiasmo. Veamos c√≥mo van las cosas.

Durante la segunda semana de nuestra estad√≠a, otro inquilino apareci√≥ en la taquilla: una pareja de Canad√° y dos hombres de los Estados Unidos. Inmediatamente se volvi√≥ m√°s divertido durante las cenas y los desayunos, porque. pod√≠a hablar en ingl√©s. Desafortunadamente, ahora lo entiendo, pero no puedo decir nada, solo si me toma mucho tiempo y tedioso traducir palabras del espa√Īol al ingl√©s dentro de mi cabeza …

Un maravilloso día soleado visité una farmacia local. ¡Gente! ¡Regocíjese de que nuestras farmacias contraten a personas con educación médica que entienden las medicinas y pueden sugerir algo! Parece que solo hay gente trabajando aquí, lo mismo que en la tienda de comestibles vecina. Otra broma: aquí puedes comprar 1 tableta. Lo cortarás cuidadosamente con unas tijeras. Encantador. Pero un poco caro, pensé. Puedo comprar algunos medicamentos similares en Rusia 3 o 4 veces más baratos. También resultó ser muy divertido caminar solo por la ciudad, sin Maxim: a la vez, todos los machos latinos silban y dicen cumplidos, incluso de alguna manera incómodos.

Han pasado 2 semanas de nuestros estudios. Algunos aqu√≠ estudian incluso durante 8 semanas. Gente desesperada. ¬°Un par de mujeres alemanas nos ense√Īaron espa√Īol para poder ir a trabajar a Nueva York! De alguna manera es extra√Īo ir desde Alemania a trabajar a alg√ļn lado…

¬°Finalmente, enviamos un paquete a Rusia! Los cigarros, sin embargo, no se pudieron enviar, por lo que parece que habr√° que llevarlos con ellos durante muchos meses m√°s … El correo local no es para nada igual que el nuestro. Aqu√≠ no puedes pagar ning√ļn servicio, no puedes comprar un boleto de loter√≠a, no puedes obtener una pensi√≥n, ¬°ni siquiera puedes comprar una caja para enviar o una postal! Puro franqueo y todo. Me gustar√≠a creer que el paquete llegar√° al destinatario…

Nos tom√≥ mucho tiempo reunirnos, pero sin embargo nos reunimos y alquilamos bicicletas. Tambi√©n soy ciclista aficionado, mont√© 1 vez en total. Pero como estamos chulos, decidimos ir a la playa de Maderas, a unos 10 kil√≥metros, probablemente. El terreno es accidentado, lleno de altibajos, puentes angostos y autos que pasan constantemente, cuyos conductores pensaron que yo pod√≠a andar en bicicleta, lo que significa que r√°pidamente podr√≠a salir de su camino. Ca√≠, ca√≠, ca√≠… Luego me frot√© las manos en el volante… Llor√©, maldije, pero fui a la meta. Llegamos demasiado tarde. Nadamos una vez y volvimos. Estaba oscureciendo‚Ķ Luego oscureci√≥ por completo. Y el camino, les digo, no es asfalto, sino todo lo contrario: una imprimaci√≥n con piedras, a lo largo de la cual, de alguna manera, a la luz del d√≠a, e incluso en la oscuridad, generalmente cruje. En el √°rea del basurero de la ciudad a nuestro lado, apenas arrastr√°ndose hacia la ciudad, los motociclistas y los conductores de autom√≥viles comenzaron a reducir la velocidad y a decir que era peligroso deambular aqu√≠ por la noche, que todo tipo de tipos marginales estaban esperando. para gente tan d√©bil e indefensa como nosotros. Un amigo incluso mont√≥ junto a nosotros con las luces encendidas hasta que pasamos por un lugar peligroso.

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